DIE INSTANZ
DIE INSTANZ / BÖBLINGEN / DEUTSCHLAND

DIE
INSTANZ

ALLES IST NORMAL

Todo es normal. Por favor, continúe.

ALLES IST NORMAL — DIE INSTANZ
ALLES IST NORMAL / 25 TRACKS

No es nostalgia.
Es continuación.

DIE INSTANZ nace en Böblingen, Baden-Württemberg, en 1982, formada por STIMME, MASCHINE y SIGNAL. Los tres procedían de entornos distintos, pero compartían una fascinación por la nueva música electrónica alemana, los secuenciadores, las cajas de ritmos y la posibilidad de construir música eliminando casi todo lo que consideraban superfluo. Desde el principio no querían hacer música futurista: querían hacer música funcional - ritmo, repetición, voz y mensaje.

DIE INSTANZ no habla de una conspiración. Toma mecanismos reconocibles de la sociedad moderna - poder, dinero, propaganda, tecnología, miedo, guerra, consumo, burocracia y vigilancia - y los lleva al extremo. El resultado parece exagerado hasta que algo empieza a resultar familiar.

1982

Böblingen

Nace DIE INSTANZ. Los primeros conciertos tienen lugar en pequeños clubes, espacios industriales y salas alternativas de Alemania Occidental. Las letras giran en torno a la autoridad, la disciplina, el trabajo, la propaganda, el miedo y la obediencia.

1989

El Muro

La caída del Muro de Berlín altera el equilibrio interno del grupo. SIGNAL quiere continuar, MASCHINE considera que han perdido al adversario que había alimentado parte de su lenguaje y STIMME piensa exactamente lo contrario: quizá siempre habían buscado al adversario en el lugar equivocado.

1990

Silencio

Después de unas sesiones fallidas, guardan las máquinas. No anuncian oficialmente la disolución. Simplemente dejan de tocar. Durante más de dos décadas siguen caminos separados, sin reuniones ni nostalgia.

2014

Mallorca

Por circunstancias personales, los tres terminan retirándose a Mallorca y descubren que vuelven a vivir a pocos kilómetros unos de otros. Un encuentro casual acaba en una cena. Hablan de Internet, vigilancia, algoritmos, dinero, guerras, propaganda, consumo, tecnología, miedo y conformidad.

2016

Una sola máquina

Deciden volver a hacer música con una condición: no reconstruir el pasado. Sobre la mesa hay un solo ordenador. MASCHINE programa. SIGNAL construye, graba y destruye el sonido. STIMME escribe y pone la voz.

AHORA

Segunda vida

La autoridad ya no siempre da órdenes. La vigilancia ya no necesita esconderse. La propaganda no llega solo desde el Estado. La obediencia puede presentarse como una elección. DIE INSTANZ vuelve no como un ejercicio de nostalgia, sino como una continuación.

Tres funciones.
Una máquina.

STIMME escribe y habla. MASCHINE programa. SIGNAL captura y transforma. La identidad individual queda en segundo plano; el mensaje ocupa el centro.

STIMME, DIE INSTANZ
VOZ · LETRAS · CONCEPTO

STIMME

Nacido en Böblingen en 1966, STIMME crece en un entorno marcado por la industria de Baden-Württemberg. Desde joven se interesa por la filosofía política, la propaganda, la radio de la Guerra Fría y la forma en que el lenguaje institucional puede transformar la percepción de la realidad. No se considera un cantante convencional: para él, la voz es un instrumento de autoridad. De ahí nace una interpretación profunda, seca y casi burocrática, construida con frases cortas, repeticiones, órdenes y eslóganes. Es el principal responsable de las letras y el concepto de DIE INSTANZ.

«Una buena mentira no necesita ser creída. Solo necesita ser escuchada suficientes veces.»
MASCHINE, DIE INSTANZ
SINTETIZADORES · SECUENCIADORES · PRODUCCIÓN

MASCHINE

Nacido en Sindelfingen en 1964 y establecido posteriormente en Böblingen, MASCHINE es el miembro más técnico del grupo. Su fascinación comienza con la electrónica, la automatización industrial y los ordenadores antes que con la propia música. Modifica equipos, construye sistemas de secuenciación y transforma el ritmo mecánico en lenguaje musical. Sostiene que una máquina no necesita emoción para provocarla. Por eso la repetición en DIE INSTANZ funciona como estructura, tensión y mensaje.

«La máquina se repite. El ser humano lo llama costumbre.»
SIGNAL, DIE INSTANZ
PERCUSIÓN · SAMPLES · TRANSMISIONES

SIGNAL

Nacido en Stuttgart en 1968, SIGNAL es el miembro más enigmático. Fascinado por la radio y las transmisiones, graba emisiones nocturnas, interferencias, onda corta, noticiarios, discursos, alarmas y ruidos industriales. Muchos sonidos de DIE INSTANZ no proceden de sintetizadores, sino de puertas metálicas, motores, relés, impresoras, fábricas y cinta magnética. SIGNAL considera que el mundo ya produce música de forma constante; su trabajo consiste en escucharla, capturarla y reorganizarla.

«La señal siempre está ahí. Solo tienes que escuchar.»

25 piezas.
Un mismo sistema.

ALLES IST NORMAL no es una narración lineal ni una colección de canciones independientes. Las 25 piezas funcionan como veinticinco ventanas sobre un mismo sistema: guerra, dinero, verdad, seguridad, algoritmos, consumo, miedo, productividad, fronteras, propiedad, obediencia y promesas aparecen como mecanismos conectados.

25 TRACKS2:19:29ALLES IST NORMAL
ALLES IST NORMAL

El punto de partida no es una conspiración ni un futuro lejano. El disco observa cómo el poder puede convertirse en procedimiento, cómo las decisiones se reparten entre instituciones, mercados, pantallas y automatismos, y cómo lo extraordinario puede acabar integrado en la rutina. La frase Alles ist normal deja de ser tranquilizadora y se convierte en una pregunta.

El lenguaje sonoro mantiene la raíz industrial y electrónica del proyecto, pero no intenta reconstruir 1982. Secuencias, ritmos mecánicos, voz, ruido y repeticiones forman una arquitectura deliberadamente funcional: cada elemento insiste hasta que deja de parecer excepcional y pasa a formar parte del paisaje.

Esta repetición también forma parte del mensaje. Una orden repetida se convierte en protocolo; un protocolo, en costumbre; y una costumbre puede acabar pareciendo neutral. Cada tema cambia el punto de vista, pero el pulso es el mismo: observar cómo se fabrica, se acepta y se defiende la normalidad.

El recorrido no ofrece una respuesta cerrada. Sitúa al oyente ante una normalidad construida a base de pequeñas aceptaciones, órdenes impersonales y decisiones que siempre parecen venir de otro lugar. Al final queda la pregunta más simple y más incómoda: ¿qué pasa cuando alguien deja de continuar y dice que no?