25 piezas.
Un mismo sistema.
ALLES IST NORMAL no es una narración lineal ni una colección de canciones independientes. Las 25 piezas funcionan como veinticinco ventanas sobre un mismo sistema: guerra, dinero, verdad, seguridad, algoritmos, consumo, miedo, productividad, fronteras, propiedad, obediencia y promesas aparecen como mecanismos conectados.
25 TRACKS2:19:29ALLES IST NORMAL

El punto de partida no es una conspiración ni un futuro lejano. El disco observa cómo el poder puede convertirse en procedimiento, cómo las decisiones se reparten entre instituciones, mercados, pantallas y automatismos, y cómo lo extraordinario puede acabar integrado en la rutina. La frase Alles ist normal deja de ser tranquilizadora y se convierte en una pregunta.
El lenguaje sonoro mantiene la raíz industrial y electrónica del proyecto, pero no intenta reconstruir 1982. Secuencias, ritmos mecánicos, voz, ruido y repeticiones forman una arquitectura deliberadamente funcional: cada elemento insiste hasta que deja de parecer excepcional y pasa a formar parte del paisaje.
Esta repetición también forma parte del mensaje. Una orden repetida se convierte en protocolo; un protocolo, en costumbre; y una costumbre puede acabar pareciendo neutral. Cada tema cambia el punto de vista, pero el pulso es el mismo: observar cómo se fabrica, se acepta y se defiende la normalidad.
El recorrido no ofrece una respuesta cerrada. Sitúa al oyente ante una normalidad construida a base de pequeñas aceptaciones, órdenes impersonales y decisiones que siempre parecen venir de otro lugar. Al final queda la pregunta más simple y más incómoda: ¿qué pasa cuando alguien deja de continuar y dice que no?